Ordenar agencias de mejor a peor exigiría auditar desde fuera los ingresos reales de sus creadoras, sus tasas de retención y su cumplimiento del contrato. Nada de eso es observable, así que cualquier clasificación del sector — todas editadas por una agencia que se coloca en primer lugar — inventa precisamente la parte que le daría valor. Por eso aquí no encontrarás un ranking ni la afirmación de que somos la mejor: encontrarás el método para puntuar a cualquiera, nosotras incluidas.
Lo que sí se puede comparar es qué información publica cada agencia sobre sí misma. Esa comparación está en una página aparte, con el mismo rasero para todas las filas y la fecha de la revisión indicada.
La tabla es el resumen; debajo se desarrolla cada criterio con la comprobación completa. Cinco de las diez filas llevan matiz en contra nuestra y están marcadas como tales.
Las respuestas de la columna derecha se contrastan con el aviso legal, la página de comisión y la de contrato de este mismo sitio. Si encuentras una contradicción entre ellas, escríbenos: la corregimos.
1
Publica su entidad jurídica y un domicilio
Es el criterio del que dependen todos los demás. Un contrato solo vale lo que valga la contraparte: si no hay una sociedad identificable, no hay a quién reclamar, ni domicilio donde notificar un burofax, ni patrimonio contra el que dirigirse. En el mercado español abundan las fórmulas que suenan a dato sin serlo — «empresa registrada», «con sede en Madrid» — sin razón social, sin país de constitución y sin CIF. Que una agencia lo publique no la convierte en buena; que no lo publique hace imposible saberlo.
Cómo comprobarlo en cualquier agencia
- →Busca en el pie de página el aviso legal. Debe llevar razón social exacta, país de constitución y una dirección postal completa, no un apartado de correos ni un «Madrid, España».
- →Si se declara española: pide el CIF y contrástalo. El Registro Mercantil Central permite comprobar la existencia de la denominación social, y cualquier factura suya debe llevar el CIF por obligación reglamentaria.
- →Si es extranjera: los registros mercantiles estatales son públicos. El de Wyoming, por ejemplo, se consulta gratis y sin darse de alta.
- →Comprueba que la dirección existe y no es un coworking alquilado por horas. Un buscador de mapas resuelve esto en un minuto.
Cómo lo hacemos nosotras
Operamos como Bunny Agency LLC, con domicilio registrado en 1309 Coffeen Avenue STE 1200, Sheridan, WY 82801 (Estados Unidos), base operativa en Florida y estudios en Miami, Nueva York, Los Ángeles, Múnich, Budapest, Londres. Todo ello está en el aviso legal, no escondido en un párrafo de la portada.
Aviso legal: entidad, domicilio y contacto →Dónde este criterio nos deja mal
Aquí sacamos ámbar y no verde. Somos una sociedad estadounidense: no hay CIF, no hay inscripción en el Registro Mercantil español y no hay oficina en España a la que presentarse. Para una creadora de Valencia eso significa que una reclamación judicial sería más incómoda que contra una S.L. de al lado, y es un factor legítimo que pesar. No lo maquillamos con una dirección de coworking en Madrid. Lo que sí ofrecemos es la misma verificabilidad: sociedad consultable en un registro público, fundadora con nombre real y condiciones por escrito.
2
Nombra a la persona que la dirige
Un nombre y un apellido con historial verificable detrás no garantizan un buen servicio, pero sí que hay alguien que responde con su reputación. En este sector es habitual encontrar equipos presentados solo con nombre de pila, o fotos de banco de imágenes bajo cargos inventados; el coste de montar y desmontar ese decorado es cero. Lo relevante es que puedas salir de la web de la agencia y encontrar a esa persona en otro sitio que ella no controle.
Cómo comprobarlo en cualquier agencia
- →Busca el nombre completo de al menos una persona responsable. Si solo hay nombres de pila, ya tienes una respuesta.
- →Comprueba que hay un perfil profesional público asociado y que su historial es coherente con los años de experiencia que anuncia la web.
- →Haz una búsqueda inversa de las fotos del equipo. Si aparecen en un banco de imágenes, o si no cargan, es un dato.
- →Fíjate en si los artículos de su blog llevan autora con nombre o son anónimos. Un contenido sin firma no compromete a nadie.
Cómo lo hacemos nosotras
La fundadora y CEO es Sophia Brecht, con nombre real, perfil profesional público y una página de autora en este mismo dominio donde constan su formación y su historial. Firma con su nombre las páginas de referencia del sitio, incluida esta.
Sophia Brecht: perfil, formación e historial →3
Publica su comisión antes de que firmes
Sin el porcentaje no puedes comparar dos ofertas, y esa es justamente la función de esconderlo: llevarte a una videollamada de una hora en la que ya has invertido tiempo y expectativas antes de conocer el número. También te impide hacer la cuenta que de verdad importa — cuánto te queda después de la plataforma, de la comisión, de la cuota de autónomos y del IRPF —, que es la única comparación honesta entre agencia y gestión propia.
Cómo comprobarlo en cualquier agencia
- →Pregúntalo literalmente y por escrito: «¿qué porcentaje os quedáis y sobre qué base se calcula?».
- →Comprueba la BASE, no solo el porcentaje. No es lo mismo un 40 % sobre el bruto de la plataforma que un 40 % sobre lo que te llega después del 20 % que ya retiene OnlyFans.
- →Pregunta si el porcentaje sube por tramos, si hay mínimos mensuales y qué ocurre en un mes flojo.
- →Pide la lista de lo que incluye ese porcentaje y, sobre todo, lo que no incluye: promoción pagada, producción de contenido, retirada de filtraciones.
Cómo lo hacemos nosotras
Del 25 % al 50 % de los ingresos generados, según el alcance: la gestión ligera se sitúa en la parte baja de la horquilla y el servicio completo — chatting 24/7, marketing, producción y retirada de filtraciones — en la alta. Está publicado antes de que hables con nadie, con el detalle de qué entra en cada tramo, y el simulador te deja meter tu propio número para ver qué queda al final.
Qué incluye exactamente cada tramo de comisión →4
No cobra nada por adelantado
Una agencia que cobra antes de generarte nada ya ha ganado dinero contigo, y con ello desaparece el único incentivo que debería alinearla con tus resultados. Los nombres cambian — cuota de alta, reserva de plaza, formación previa, pack de contenido inicial, sesión de fotos obligatoria con «su» fotógrafo — pero la estructura es siempre la misma: el riesgo lo asumes tú entera. El modelo sano en este sector es exclusivamente a comisión, porque es el único en el que la agencia solo cobra si tú cobras.
Cómo comprobarlo en cualquier agencia
- →Formula la pregunta en su versión más amplia: «¿hay algún importe, de cualquier tipo, que yo deba pagar antes de recibir mi primer ingreso?».
- →Lee si el contrato menciona gastos repercutibles y con qué tope. «Gastos de promoción a cargo de la creadora» sin límite escrito es una puerta abierta.
- →Desconfía de los pagos disfrazados de inversión tuya: cursos, herramientas de suscripción obligatoria, material que hay que comprarles.
- →Si el pago se pide por Bizum, transferencia a una cuenta personal o criptomoneda, párate ahí. Esos medios no tienen mecanismo de reclamación.
Cómo lo hacemos nosotras
No cobramos cuota de entrada, ni de alta, ni de setup, ni packs de formación. Nuestro único ingreso es la comisión sobre lo que se genera. Si un mes no generas, ese mes no cobramos.
Simular qué te queda con agencia y sin ella →5
No te ata con permanencia
La permanencia es el sustituto de los resultados. Una agencia que funciona no necesita retenerte doce meses; una que te ata está gestionando su riesgo de que te vayas, no tu cuenta. Las cláusulas problemáticas casi nunca se llaman «permanencia»: aparecen como duración mínima con renovación automática, preaviso de noventa días, penalización equivalente a varios meses de comisión o exclusividad que te impide trabajar con nadie más incluso después de terminar.
Cómo comprobarlo en cualquier agencia
- →Busca cinco palabras en el contrato: duración, renovación, preaviso, penalización y exclusividad.
- →Comprueba qué pasa con tus cuentas y tu contenido al terminar. Una cláusula que permita a la agencia conservarlos no debe aceptarse nunca.
- →Pregunta cómo se termina exactamente: por escrito, con cuánta antelación y con qué consecuencia económica.
- →Si te dicen que el contrato es «estándar» y no se toca, recuerda que un contrato entre profesionales es negociable por definición. Que no quieran negociarlo también es información.
Cómo lo hacemos nosotras
Sin duración mínima, sin renovación automática que te encierre y sin penalización por marcharte. Al terminar te llevas tu cuenta, tu audiencia y tu contenido, porque en ningún momento dejaron de ser tuyos.
El contrato, cláusula por cláusula →6
Tiene reseñas en un sitio que no controla
Una reseña alojada en el dominio de la propia agencia la escribe, la edita y la borra la propia agencia. No es que sea falsa por fuerza: es que no hay forma de comprobarlo, así que no aporta información. La variante más elaborada es un dominio de reseñas «independiente» que pertenece a la misma empresa. Lo que sí informa es una plataforma donde la agencia no tiene el botón de borrar, y donde puedas leer primero las opiniones negativas y la respuesta que dio.
Cómo comprobarlo en cualquier agencia
- →Busca el nombre de la agencia en Trustpilot, en un buscador y en Reddit. Que no aparezca en ninguna parte después de años operando también es un resultado.
- →Empieza por las reseñas negativas y por cómo responde la empresa. La respuesta dice más que la nota media.
- →Si hay testimonios con perfil público, entra y comprueba que la cuenta existe. Los testimonios anónimos no son mentira, pero no se pueden verificar.
- →Comprueba a quién pertenece el dominio de una web de reseñas que hable maravillas de una sola agencia.
Cómo lo hacemos nosotras
Tenemos perfil en Trustpilot y un hilo público en Reddit, dos sitios cuya moderación no controlamos. Empieza por lo negativo: es lo único que te va a enseñar algo que no vayamos a contarte nosotras.
Nuestro perfil en Trustpilot ↗Dónde este criterio nos deja mal
Segundo ámbar. En la portada mostramos logotipos de medios que nos han mencionado y no enlazamos los artículos, así que mientras no lo hagamos trátalo como una afirmación no verificada. Nuestros testimonios en castellano tampoco citan cuentas públicas comprobables, cosa que alguna agencia del mercado español sí hace, y en ese punto concreto nos lleva ventaja.
7
Te deja leer el contrato antes de firmar
Es la comprobación más barata y la que más agencias suspenden. Un contrato que solo se enseña en pantalla compartida, o que llega quince minutos antes de firmar, no se puede leer con calma, ni consultar con una gestoría, ni comparar con el de otra agencia. Y la urgencia es deliberada: sirve para impedir exactamente lo que estás haciendo ahora. Un contrato entre profesionales se lee entero, se consulta y se negocia; si eso molesta, el problema no es tuyo.
Cómo comprobarlo en cualquier agencia
- →Pide el contrato completo por correo antes de la primera videollamada. Fíjate en cuánto tarda en llegar y si llega entero o resumido.
- →Di que quieres una semana para leerlo y que se lo vas a enseñar a tu gestoría. La reacción te dará más información que toda la llamada.
- →Comprueba si las condiciones cambian por esperar. Una comisión que empeora por tomarte tiempo nunca fue la comisión real.
- →Verifica que lo que te prometieron de palabra está en el texto. Lo que no está escrito no existe.
Cómo lo hacemos nosotras
Enviamos el contrato a quien lo pide, antes de cualquier llamada y sin condiciones. Las condiciones no caducan por tomarte dos semanas para leerlo, y en la web tienes desglosadas las cláusulas que conviene mirar dos veces en cualquier contrato, no solo en el nuestro.
Pedir el contrato por escrito antes de hablar →Dónde este criterio nos deja mal
Tercer ámbar, y este es de nota: no publicamos el modelo de contrato completo en abierto en la web. Hay que pedirlo. Una agencia que colgara el PDF íntegro superaría este criterio mejor que nosotras, y si algún día alguien lo hace en el mercado español, será una razón legítima para preferirla en este punto.
8
Deja claro por escrito quién tiene las contraseñas
El problema no es el acceso en sí — una agencia de chatting no puede responder mensajes desde fuera de la cuenta —, sino el acceso sin nada escrito. Si mañana quieres irte y la agencia controla la contraseña, el correo de recuperación y el teléfono asociado, recuperar tu cuenta depende de su buena voluntad. La combinación peligrosa es siempre la misma: acceso total, correo en su poder y un contrato que no dice de quién es la cuenta.
Cómo comprobarlo en cualquier agencia
- →Comprueba que el correo y el teléfono de recuperación son tuyos y siguen siéndolo. Esa es la llave maestra real, más que la contraseña.
- →Ten la verificación en dos pasos en tu propio dispositivo. Si te piden desactivarla, ya tienes la respuesta.
- →Busca en el contrato una frase que diga, sin rodeos, que la cuenta, el contenido y la audiencia son tuyos y que el acceso se revoca al terminar.
- →Nunca entregues la contraseña de tu correo personal, ni acceso a tu banco, ni documentación más allá de la que exige la propia plataforma.
Cómo lo hacemos nosotras
La cuenta es de la creadora, consta por escrito y el acceso del equipo se revoca cuando ella lo decide. El correo y el teléfono de recuperación se quedan siempre en su poder, y la verificación en dos pasos en su dispositivo.
Qué hace exactamente el equipo dentro de tu cuenta →Dónde este criterio nos deja mal
Cuarto ámbar, por honestidad estructural: cualquier agencia que haga chatting necesita entrar en tus mensajes, y la nuestra también. No existe la versión de este servicio en la que nadie accede a tu cuenta. Lo que distingue a una agencia seria no es prometer que no entrará, sino que el alcance del acceso, la titularidad y la revocación estén escritos antes de que entre nadie.
9
El dinero de la plataforma llega a tu banco
Es el criterio del que menos se habla y el que más daño hace cuando falla. Si la plataforma paga a la agencia y esta te transfiere «tu parte», dependes de que quiera y pueda transferirla: no ves los importes brutos, no puedes auditar el porcentaje y, ante un impago, ya no eres acreedora de la plataforma sino de una sociedad opaca. Además te complica la vida fiscal, porque tendrás que justificar ante Hacienda unos ingresos cuyo rastro bancario no coincide con tu facturación.
Cómo comprobarlo en cualquier agencia
- →Pregunta literalmente: «¿la cuenta bancaria vinculada al payout es la mía o la vuestra?». Exige que sea la tuya.
- →Si te proponen cambiar los datos de cobro a nombre de la agencia, de un intermediario o de una pasarela suya, es motivo suficiente para no firmar.
- →Comprueba cómo se liquida la comisión: factura mensual con la base y el porcentaje aplicado, o no hay forma de auditar nada.
- →Piensa también en la discreción: el concepto que aparece en tu extracto bancario cambia según quién te pague, y eso importa si compartes cuenta o gestoría familiar.
Cómo lo hacemos nosotras
El dinero de la plataforma llega a la cuenta bancaria de la creadora. No nos interponemos en el flujo de cobro: la comisión se liquida después, sobre importes que tú ya has visto en tu banco y en tu propio panel. Puedes auditar el cálculo cualquier mes sin pedirnos permiso.
Cómo se declara todo esto en España →10
Sabe decirte que no
Una agencia que acepta a todo el mundo no está seleccionando: está llenando una lista. Y cada creadora aceptada consume manager, turnos de chatters y horas de producción, así que aceptar sin límite significa repartir el mismo equipo entre más cuentas. El criterio tiene además una versión más exigente: una agencia seria debería decirte que no cuando tu caso no le encaja aunque pudiera cobrarte, e incluso decirte que por tu volumen actual te compensa más ir por tu cuenta.
Cómo comprobarlo en cualquier agencia
- →Pregunta a quién rechazan y por qué. Una respuesta concreta describe perfiles; una vaga describe un embudo.
- →Pide un caso que salió mal y qué aprendieron. Una agencia con recorrido los tiene; la que dice no tenerlos, o omite o lleva poco tiempo.
- →Distingue selección de urgencia fabricada. Una agencia puede tener capacidad limitada de verdad; lo que no puede es ponerle cronómetro a tu decisión.
- →Comprueba si en algún momento te dicen que quizá no te compense. La agencia que nunca contempla esa posibilidad no está evaluando tu caso.
Cómo lo hacemos nosotras
Rechazamos la mayoría de las solicitudes. La razón es de capacidad operativa: cada creadora lleva asociado un manager y un turno de chatters formados, y ese equipo no se improvisa. Cuando no podemos dar ese nivel de servicio, decimos que no en vez de aceptar y atender mal. Y publicamos un simulador que a veces concluye que trabajar por tu cuenta te compensa más, que es lo contrario de lo que haría una herramienta de venta.
Lo que podemos probar y lo que no →Dónde este criterio nos deja mal
Quinto y último ámbar. Somos conscientes de que «rechazamos a casi todo el mundo» se parece muchísimo a la escasez artificial contra la que avisa el criterio anterior, y no tenemos forma de demostrarte la diferencia desde fuera. La prueba práctica es esta: una selección real te dice por qué no encajas y no cambia de opinión si insistes; una escasez fabricada te dice que corras y reaparece con una oferta mejor cuando dices que no.